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Subir a ti, memoria
miércoles, 3 de agosto de 2011
Subir a ti, memoria,
a los altos desvanes
y encontrar de repente que hay un farol
que la penumbra aparta
y de golpe me muestra la ganzúa
para abrir el cerrojo
del arca arrinconada.
Mojar el dedo en tu saliva
para seguir las sílabas azules.
Las sílabas con que empezaba
la vida.
(C) Francisco Álvarez Velasco
Memoria de la sombra
Voz: María García Esperón
Música: John Dowland. Intérprete: Jon Sayles. www.jsayles.com
MMXI
De infancia hablamos con Paco Álvarez Velasco
jueves, 19 de mayo de 2011
En el pasado I Festival de Poesía Infantil Verso en Nubes, Francisco Álvarez Velasco compartió su poesía de ensoñación hacia la infancia, particularmente algunos poemas de su más reciente libro "Memoria de la sombra".
Toda memoria, la infancia de Paco Velasco se hace intemporal en estas letras que evocan viejos mapas y árboles solitarios, que rompen el tiempo para desde el presente buscar el pasado y descubrirlo como siempre aconteciendo, como infancia preservada en el centro del ser del poeta, quien a pesar de los desengaños y amarguras que toda vida inflige a su hombre, conserva la inocencia y la mirada encantada sobre el mundo, como en todas las letras de la Nana para Luna, donde el amor por su nieta no ha dejado de encender estrellas y que con ocasión de este festival de poesía infantil fue musicada por el cantautor Carlos Emilio Rimada.
Infancia hecha canto y vuelta melodía, dulce arrullo elemental en el que es natural encontrar...
En las nubes el viento,
en los montes la lluvia,
en la noche la sombra,
en tu cara la luna.
Poemas de la infancia
miércoles, 18 de mayo de 2011
Video: Pedro Villar
En el abecedario busca el niño
viernes, 6 de mayo de 2011
En el abecedario busca el niño
las nueve letras de su nombre
y las pinta con tizas de colores.
Así empieza a ordenar
el mundo en la pizarra:
Una casa con puerta
azul
y dos ventanas,
un tejado muy rojo con su humo
negro,
un árbol solitario y
verde;
sobre su fronda, un pájaro
callado;
un camino infinito
que se aleja
y un burro en el camino.
Sobre el burro se ha puesto a cabalgar.
Después de tantos años,
todavía no ha vuelto a la pizarra.
Memoria de la sombra: una biblia de la naturaleza
sábado, 23 de abril de 2011
Memoria de la sombra
Delfina Acosta
Ha publicado recientemente el poeta español Francisco Álvarez Velasco, un libro de gran categoría poética. El mismo tiene un nombre bastante sombrío, por así decirlo: Memoria de la sombra. La editorial que publicó pertenece a la colección abeZetario (poesía).
¿Se puede tener memoria de la sombra?
Yo sé que uno puede tener recuerdo de una noche grata, pasada frente al rostro, al cuerpo amado. Y se puede tener tantos recuerdos de la vida, que nos pasa, que transcurre, con sus luces parpadeantes, sus colores diurnos, sus noches y sus días estampados en la misma cara de la luna.
Francisco Álvarez Velasco es de escribir sin prisa.
El lector podrá darse cuenta que él no cae en el facilismo, que últimamente deteriora a la poesía.
Sus versos son fruto de un pensamiento, musical por cierto, que busca el ojo abierto de la belleza. No son fáciles sus líneas, pues llevan un mensaje interior que, a veces, tardíamente, maduran en el criterio de quien lee su obra.
La naturaleza está presente en su libro. Esa naturaleza que hace referencia a la gracia, a la belleza oculta que hay en los árboles, en los bosques, en el agua, y que los ojos profanos no pueden ver.
En una ocasión le había preguntado a Francisco Álvarez Velasco cuál era su poeta predilecto. Me dio algunos nombres. Y recordó con especial interés al gran Antonio Machado.Igual que la obra del poeta sevillano, su poesía respira y transpira melancolía, nostalgia. Hay como un rumor de una existencia que fue de antes, de muy antes, de cuando la vida rendía culto a la naturaleza. Todo el pasado de la naturaleza que le tocó presenciar, y amar, y perder, está presente en este libro que es compacto, único y dueño de mucha sobriedad.
Este libro es, sin dudas, un clásico. Una biblia de la naturaleza.
DEL AUTOR: Francisco Álvarez Velasco (Cimares del Tejar - León, 1940) ha sido profesor de Literatura en Institutos de Bachillerto de Ocaña, Tarancón y, durante veinticinco años, en el Real Instituto Jovellanos de Gijón, ciudad donde reside. Tiene varios poemarios publicados. Es creador y editor de www.portaldepoesia.com
Poemas suyos han sido traducidos al portugués y francés; Fa Claes ha traducido al holandés La hiedra del silencio (De klimop van de stilte, 2005) y Las aguas silenciosas (Het stille water, 2009).
Es columnista del diario El comercio (Premio de la Crítica de Asturias de columnismo literario, 2007).
Fuente: ABC Color. Paraguay
La rosa de los vientos
viernes, 18 de marzo de 2011
LA ROSA de los vientos
pintada de colores
iluminaba el mundo.
Hacía que girara
para que el sol saliera por poniente;
y la sombra, con la aurora;
y que el viento llegase alguna vez
de donde nunca llega;
para que el Norte fuera Sur;
y África,
Europa;
y Este, el Sureste.
Y el mundo (y tú con él),
tan campante y alegre
se movía a su aire.
Hoy la rosa no gira
y el viento está parado
y el sol va hacia el oeste
y la noche amanece con la tarde.
Francisco Álvarez Velasco y Cecilio Testón en Poesía Ilustrada
miércoles, 16 de marzo de 2011
Francisco Álvarez Velasco(texto)
Cecilio Testón (óleo)
Hilario Barrero, Fa Claes, Andityas Soares de Moura (traducciones)
![]() |
| Óleo de Cecilio Testón |
Allá en su atril de rama seca el cuervo
predica a la mañana
y no se abren las sombras
para empezar de nuevo el mundo.
Están quietas las piedras
bajo el agua
y paradas las frondas
y el aire se remansa.
Y los gallos,
dormidos en el alba.
No importa.
Abre el zaguán,
dobla la esquina
y sal de la ciudad, porque la luz
ahora está palpitando
en la savia callada
y a la espera del viento
de esta página en blanco.
Over there, over its lectern of dry branches, the crow
preaches to the morning
and the shadows do not open
in order to start the world again.
The stones keep still
under the water
and the foliage remains quiet
and the air slows down.
And the roosters
sleeping in the dawn.
It does not matter.
Open the hallway,
turn the corner
and leave the city, because the light
is now throbbing
in the silent sap
and is waiting for the wind
of this white page.
Traducción al inglés de Hilario Barrero
Daarginds, bij zijn lessenaar van droge tak
predikt de raaf tegen de morgen
en de schaduwen gaan niet open
om de wereld opnieuw te beginnen.
De stenen liggen roerloos
onder het water
het gebladerte blijft rustig
en de lucht staat stil.
In de vroegte
zitten de hanen te slapen.
Het heeft geen belang.
Open de portiek,
sla de hoek om
en verlaat de stad want het licht
is nu aan het beven
in het zwijgzame sap
bij het wachten op de wind
van deze blanco pagina.
Traducción al neerlandés de Fa Claes
Lá em seu atril de folhas secas o corvo
predica para a manhã
e as sombras não se abrem
para começar de novo o mundo.
As pedras estão quietas
debaixo d'água
e parado o matagal
e o ar se acalma.
E os galos,
adormecidos no amanhecer.
Não importa.
Abre os portões,
dobra a esquina
e sai da cidade, porque a luz
agora está palpitando
na seiva calada,
esperando o vento
desta página em branco.
Traducción al portugués de Andityas Soares de Moura
Este poema, dedicado a Hilario Barrero, es el último del libro Memoria de la noche. Se encuentra colgado en http://www.portaldepoesia.com/
Presentación de Memoria de la sombra
miércoles, 16 de febrero de 2011
Jueves, 17 de febrero, 19.30 horas.
Memoria de la sombra de Francisco Álvarez Velasco
Organizan: Ateneo Obrero de Gijón e Institución Cultural “El Brocense”.
Presenta: Cecilio Testón
Acompañamiento musical (flauta):
Clara Muñoz y Alejandro Jardón
Centro de Cultura Antiguo Instituto (Salón de Actos)
Gijón
EMBARCARTE en el tren
solamente por ver
cómo regresan
los árboles del mundo.
(Variación sobre Li Po)
jueves, 3 de febrero de 2011
Está bebiendo solo.
Pide que lo acompañe:
-"Salud, mi compañera."
Pero no veo la copa,
ni me encuentro los labios.
La levanta a la Luna:
- "Salud, brillante hermana."
Mas la Luna es abstemia también en primavera.
Cuando él vaya a lo alto,
habrá ya luna nueva
y no podré seguirle.
y el también será sombra.
Así hablaba la sombra.
Déjala estar, caminante
lunes, 3 de enero de 2011
Déjala estar, caminante.
Tan de oro
en la rama más alta.
Dulce trino en la tarde,
su aroma.
La luz final que te regala el árbol
ya entrando hacia su sueño.
Ponerle un nombre a quien no habías visto
lunes, 27 de diciembre de 2010
Ponerle un nombre a quien no habías visto
pero te llega en sueños
con todo su cansancio
y se parece a ti.
Darle un rostro, unos ojos,
oído, gusto, olfato, piel,
un cuerpo entero, en suma,
y ponerle la mano por el hombro.
Darle el agua y el pan
y enseñarle el camino
para empezar nuevamente la vida.
Con él sentir el tacto de la piedra
como una mano tibia
que te está convocando
y esperar con paciencia
a que le crezca el musgo
o una brizna de hierba.
Cerrar los ojos y apuñar la nieve
de la infancia.
O abrir mucho los ojos
y conducir el sol con un espejo
por la alta espadaña,
por los pozos más hondos.
Oler el sol, la paja, el barro, el agua
en los adobes del verano ardiente.
Morder el dulce cornezuelo.
Escuchar cómo afila tu padre
la cuchilla de la garlopa
y ahora brota la luz en las virutas.
Oler los trigos que segaste,
apretar con los dientes
la cuerda de los sacos
y oír el agua del molino
en la hogaza partida.
Oler la mano de tu madre
saliendo de la artesa.
Escuchar cómo
se diluye la noche por los nidos
y empiezan ya los pájaros.
