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Piedras de río
martes, 30 de noviembre de 2010
Cantaban con el alba.
Y eran plata, relumbres,
fuego puro con la luz de la tarde.
Ahora suenan y suenan al fondo de mi insomnio
con su rodar -¡tan grave!-
movidas por las aguas de la nada.
Y el viento negro arruga
las láminas del agua.
Novilunio
martes, 5 de octubre de 2010
Arrancadle la máscara a la luna.
Detrás está la nada.
Veréis un hueco frío,
oiréis un viento triste.
Una lluvia de nada en vuestros rostros.
De plena luna nueva.
Y si al juicio final faltara Dios
miércoles, 8 de septiembre de 2010
Y si al juicio final faltara Dios
y la cátedra altísima
donde se ha de sentar
para juzgarnos,
o si en el fin del tiempo
alguien pusiera
la máscara divina
-su rostro triangular de polifemo-
o levantase
(algún blasfemo, digo)
su diestra majestuosa en escayola,
¿de qué nos servirían
la tristeza en la carne, el reino del espíritu,
la ceniza del miércoles?
Pregunto.
Piedad para la máscara
viernes, 3 de septiembre de 2010
¿En qué silla sentarla,
llevarla de qué mano,
decirle qué palabras?
(Las que puedan posarse en su cerebro,
grávidas y precisas,
palabras que cual ecos no reboten).
Acelerar podríamos un poco
esos granos amargos
en su reloj de arena
y levantar su párpado lloroso
y soplarle la brizna que lo hiere.
O volver hacia atrás,
hacia la infancia,
por ver si acaso sabe de otra senda,
si escucha otras palabras.
Las que al alba se abran
luminosas y broten como flores
-agazapado abril en su memoria-
y alegren hoy su párpado.
